Dada la elevada altura de la torre y la escasa anchura en las calles adyacentes, las tomas fotográficas tuvieron que efectuarse desde una grúa y accediendo a los edificios colindantes, lo cual no siempre permite la realización de las tomas que resultarían idóneas, sino que éstas vienen estrictamente condicionadas por el entorno.
Para facilitar el trabajo, se subdividió la torre en cinco zonas distribuidas en altura, tratándose cada una como un proyecto independiente en un primer momento; una vez asegurada la consistencia de cada uno de los proyectos se procedió a unificarlos en uno sólo, haciendo uso para ello de las zonas de solapamiento planificadas al efecto. Para asegurar finalmente la consistencia global del proyecto se empleó apoyo mediante topografía clásica.
La delineación para la obtención de las planimetrías finales fue muy exigente, con el fin de representar adecuadamente todos los elementos de interés visibles a la escala de representación; la elección de los tipos de línea fue extremadamente cuidadosa, obteniendo con ello el nivel de definición máximo que puede proporcionarse para esta escala.
La precisión final obtenida en el levantamiento permitió la detección del movimiento de la aguja de la torre, de rango centimétrico, debido a la dilatación de la sillería de la torre a lo largo del dia. |