La Capilla de los Reyes presenta una forma hexagonal en su estructura gótica pero con decoración barroca y renacentista. A la derecha encontramos una puerta que comunica con la sacristía. El retablo, dedicado a San Pedro, es dorado y policromado del siglo XVI. En lo alto se encuentra una imagen de la Virgen con el Niño en las rodillas, obra de Juan de Balmaseda. La capilla se cierra con una reja, obra de Francisco Martinez, dorada y policromada, con una serie de medallones con las caras de los Reyes.
El trabajo a realizar debía cumplir un compromiso entre el doble objetivo de documentar el estado actual de la capilla con precisión, siendo los elementos principales que la constituyen el retablo, las yeserías doradas y policromadas que decoran la bóveda y muros, los ventanales ojivales y las vidrieras de color del siglo XVI, maximizando el detalle en las representaciones propuestas en un plazo de tiempo limitado y sin exceder una partida económica definida. En este sentido las ortofotografías verdaderas de alzado ofrecen ambas características, al consistir en una imagen compuesta, generada por ordenador, mediante reproyección frontal ortogonal de las imágenes obtenidas en múltiples fotografías oblicuas.
El objetivo inicial del levantamiento consistió, por tanto, en la elaboración de una ortofotografía para cada paramento más una cenital de la bóveda, a escala 1:40. Las dimensiones aproximadas de los paramentos de la capilla son de 5x15 metros.
Para la realización de las fotografías, la relación entre las dimensiones de cada uno de los paramentos y la distancia frontal libre disponible no permitió elegir con total libertad las localizaciones para la toma, quedando éstas muy limitadas por las sombras proyectadas y por el escaso espacio de maniobrabilidad. La altura de la capilla requirió la utilización de una plataforma elevadora para acceder a las zonas superiores y no dejar ningún espacio sin cubrir.
Se distribuyó la toma de las fotografías adecuadamente para garantizar la cobertura y resolución de punto (< 10 mm) adecuada a la escala de trabajo (1/40). Se cubrieron todas las superficies desde al menos tres ángulos diferentes (dos para hacer posible la restitución y un tercero de verificación y control) realizando fotografías generales y de detalles, desde diversas alturas, evitando así zonas de sombra de proyección especialmente previsibles en las zonas de mayor relieve como son las zonas sobre capiteles o próximas a los nervios de la bóveda.
Todas las fotografías forman una base documental digital junto con los parámetros de calibración de las ópticas empleadas. Esta documentación realizada tiene además un carácter preventivo en sí misma, ya que partiendo exclusivamente de esta es posible obtener en cualquier momento, mediante restitución fotogramétrica digital de estación libre, el levantamiento planimétrico y tridimensional de todos los elementos del monumento cubiertos por las fotografías. |