Se tomaron unas 800 fotografías digitales en color, de 4000x3000 pixels de resolución y 16 bits de profundidad de color, mediante cámaras reflex digitales. Se han elegido ópticas calibradas de 18 a 50 mm de longitud focal para tomar las fotografías oblicuas desde el entorno de los monumentos según el espacio disponible.
Se distribuyeron las fotografias para garantizar una cobertura y la resolución de punto adecuada en cada escala (entre 3 y 7 mm).
Se situaron previamente dianas adhesivas temporales en puntos fácilmente identificables para establecer una red primaria de puntos de control, escala, nivel y orientación entre distintas fachadas y para diferentes sesiones verificadas mediante laser. Se estableció una red visual secundaria redundante de puntos de control mediante blancos adhesivos circulares.
Una vez completada la documentación fotográfica tras el trabajo de documentación, se efectuaron restituciones tridimensionales generales. Se utilizaron los datos de calibración previa en estudio de las ópticas empleadas, identificadas mediante el registro de campo de las fotografías.
Se correlacionaron las referencias de medidas con la restitucion. Dicha correlación se realizó mediante ajuste mínimo cuadrático de las medidas obtenidas por láser y los puntos de control del levantamiento de una red primaria de puntos de control de escala y orientación. Se verificó la concordancia dentro de la tolerancia prevista de dicha red de control. Se empleó así mismo una red secundaria de puntos y líneas de control mediante restitución fotogramétrica, estableciendo varios puntos en cada superficie separada del monumento como base para la generación de las ortofotografías.
El resultado de esta restitución es un modelo tridimensional con la estructura general del monumento.
Una vez realizada la restitución tridimensional y aplicada la escala y orientación previas se proyecta el modelo sobre cuatro planos ortogonales de alzado eligiendo uno de referencia. La elección precisa y racional de este plano no es trivial debido a que habitualmente las fachadas de los edificios, especialmente historicos, no suelen ser ortogonales.
Como primera elección aproximada de ejes se utiliza como eje vertical la línea de plomada dada por la estación total o el nivel laser, y se elige un eje horizontal inicial aproximadamentealineado con una de las fachadas, que es corregida buscando que cada fachada se muestre lo mas frontalmente posible en promedio.
Para ello se computan las diferencias entre medidas tridimensionales reales y sus proyecciones en los planos resultantes, de todos los segmentos paralelos al plano (a menos de 5 grados) y se escoge el valor óptimo que minimice esta diferencia en todos ellos.
Mediante dicha elección de dicho plano de proyección se optimiza la correspondencia entre las medidas reales y proyectadas, aumentando la utilidad del plano como referencia métrica presentando cada fachada dimensiones reales dentro de la precisión manejada. |